«Emergencia sanitaria»: mal llamada desde el punto de vista laboral.

30 junio, 2020 Jennifer Cobix

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La importancia de conocer los antecedentes de contingencia sanitaria y las leyes laborales que influyen en el evento.

Texto proporcionado: Lic. Alejandro Heredia

A consecuencia de la influenza en 2009, contingencia sanitaria en la cual, Gobierno Federal tomó la decisión de cerrar los negocios por 15 días, y cuyo cierre por lógica, resultó en pérdida de fuentes de empleo. El cierre temporal de los negocios, provocó acciones contra empresarios, las cuales fueron demandas laborales por parte de los colaboradores que se fueron a sus casas sin pago de salario alguno.

Una vez levantada la contingencia sanitaria, el empresario no tenía para pagar sus salarios, debido de lo anterior, en la Reforma Laboral del 2012, se introdujo al texto del artículo 427, la fracción IV. Dicha fracción contempla la suspensión de las relaciones laborales por CONTINGENCIA SANITARIA. Entendiéndase por suspensión laboral, el derecho del trabajador de NO prestar el servicio, así como el derecho del patrón de NO pagar salario, mientras dure la suspensión. 

¿Qué dice las leyes al respecto?

Esta fracción IV del artículo 427, le da la facultad al empresario de que, en caso de que el Consejo de Salubridad decrete CONTINGENCIA SANITARIA.

Las empresas podrán suspender labores y relaciones laborales, con la única obligación de pagar una “indemnización” a sus colaboradores, consistente en un salario mínimo diario, hasta por el periodo máximo de 30 días. 

Aunado a esto, el patrón tiene la facultad y el derecho de NO pagar cuotas obrero patronales ante las instituciones de seguridad social, durante el tiempo que persista la contingencia sanitaria.

Si la contingencia dura más de 30 días, el empresario NO tiene obligación de pagar ninguna cantidad adicional en concepto de indemnización o salarios, mucho menos de prestación social o impuesto alguno, reitero, es sólo por el periodo máximo de 30 días. 

En este orden de ideas, la fracción IV del artículo 427 de la Ley laboral se adicionó, con la finalidad de proteger al empresario, sobre todo a las MIPymes. Todo esto, para que pudieran subsistir las fuentes de empleo, después de la contingencia sanitaria y se protegieran los empleos y la estabilidad laboral. Sin embargo, el gobierno actual, pasó inadvertida la Fracción IV del 427, y en su lugar, declaró “Emergencia Sanitaria por causas de Fuerza Mayor”, y obligó al empresario, a seguir pagando los salarios de sus colaboradores completa y continuamente.

Pero no nada más eso, sino que, además, aún y cuando se decretó la Fase III de la contingencia. No se decretó la Contingencia Sanitaria como está estipulada en la Fracción IV, obligando al empresario, a pagar salario completo a sus colaboradores, hasta el termino de la mal llamada emergencia sanitaria. 

¿Cómo hubiera resultado una acción diferente?

De haberse respetado la Legislación Laboral, desde el 31 de marzo y hasta el 30 de abril, los patrones podrían haber pagado únicamente salario mínimo a sus colaboradores, y hubieran tenido el respiro fiscal.

De no haber estado obligados a pagar cuotas obrero patronales, a partir del 1o. de mayo el gobierno se hubiera visto obligado a cubrir los salarios de los colaboradores, hasta que concluyera la contingencia. En realidad, nuestra legislación laboral, no obliga al empresario a seguir pagando ni siquiera ese salario mínimo, después de los 30 días que contempla la Ley.

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